jueves, 25 de febrero de 2010

10 MOTOS CLASICAS¡¡

Si en el artículo que dedicábamos a los descapotables clásicos nos atreviamos a fechar su época dorada entre los años 50 y 60, la de las motos clásicas estaría entre los años 30 y finales de los 50.
Al contrario de lo que sucedió con los coches, cuyos diseños sufrieron constantes cambios hacía líneas supuestamente futuristas, llegando a la involución actual, en la que la tónica generalizada es el mal gusto salvo contadas excepciones, en el mundo de las motos se podría decir que a lo largo de los años, se ha mantenido un amplio mercado en el que sorprende ver como los diseños de hace más de medio siglo, prácticamente no han variado. Al contemplar fotos de motos de los años 30-40 uno podría creer que acaban de salir de la fábrica ahora mismo. Este es el mercado de las motos conocidas coloquialmente como “choppers”.
Las choppers surgieron en los años 40 tras finalizar la segunda guerra mundial. Muchos soldados que habían regresado a casa, encontraban un nuevo hobby donde dar salida a los conocimientos adquiridos en sus años de servicio. En USA, hacer una chopper consistía básicamente en coger una moto tal y como venía de fábrica, en aquel entonces al gusto americano; cargadas de detalles con amplios guardabarros, parabrisas, focos, spoilers, parachoques… y cortar todo lo que no fuese imprescindible, dejando un diseño aligerado, cercano al de las motos inglesas que eran las que hacían furor y marcaban las pautas en cuanto a diseño.
De esta forma en los Estados Unidos se creó toda una cultura “custom”, que se asocia comunmente con este tipo de motos, mientras que en Inglaterra hubo una eclosión de fabricantes de motos hoy míticos; Triumph, Matchless, Ariel, BSA… que eran los que marcaban las tendencias y las líneas que intetaban imitar las choppers americanas.
En el resto de los países occidentales también hubo un boom, aunque en menor medida según hubieran quedado más o menos tocados por la postguerra. En países como Alemanía se recomponían las fabricas de BMW, Zündapp y DKW, en italia Moto Guzzi, o surgían otras nuevas como Montesa, fundada en 1944 en España.
Un fenómeno importante que alteró el curso de la industria de las dos ruedas fue el surgimiento de las bandas de moteros al poco de finalizar la guerra. Este fue un fenómeno que tuvo dos vertientes; una eran las asociaciones de moteros que se daban cita en clubs o puntos de encuentro como el famoso Ace cafe de Londres. Otra vertiente, propiamente americana, fueron las bandas de moteros al margen de la ley, relacionadas con actividades criminales.

Al regresar a casa, muchos soldados estadounidenses se vieron en el paro, con muy pocas posibilidades de encontrar trabajo pero con el dinero de la prima por licenciarse en sus manos. Algunos de ellos se hicieron con una moto para poder desplazarse y al cabo de un tiempo acabaron asociados con otros en su misma situación. No se puede generalizar, aunque lo cierto es que las autoridades identificaron a 4 grandes bandas de moteros, el “big four”, implicadas en actividades criminales; los Pagans, los Hell’s Angels, los Outlaws y los Bandidos, además de existir otras de menor incidencia como los Mongols.
Para mas ende, muchos de estos ex-combatientes habían traido consigo material de guerra incautado al enemigo a modo de botín para obtener un sobresueldo al volver. Por ejemplo las Luggers alemanas eran un trofeo de guerra muy apreciado pero no solo trajeron armas, también llegaron con elementos que formaban parte de la indumentaria del tercer Reich; cascos, uniformes, botas, guantes, cruces de hierro… Toda esta parafernalia era lucida por los moteros junto a las tradicionales chaquetas de cuero para andar en moto, en parte a modo de trofeo y en parte porque el equipo del ejercito alemán era de gran calidad.
La cuestión es que en estos años se empezó a asociar una imagen “canalla” con el mundo de las motos que anteriormente no existía, la cual afectó a los fabricantes de motos, cuyo marketing, mucho más amable, pretendía crear una imagen familiar de idílicas excusiones al campo en moto o paseos lentos por el pueblo donde lucir sus fastuosas máquinas. En USA el perfil del cliente cambió y los diseños comenzaron a variar, tanto para acercarse al nuevo gusto por las choppers como para alejarse de la mala fama.
A su vez, la moto pasaba a convertirse en un estilo de vida, con una estética concreta y con una mentalidad de libertad, conferida por la máquina que permitía ir a donde uno quisiera, cruzando grandes distancias por largas autopistas.

Harley-Davidson

Probablemente el fabricante más famoso en el mundo de las motos clásicas y las choppers. Contrariamente a lo que se piensa, Harley-Davidson en un primer momento no fabricaba ninguna chopper, sino que los aficionados a las modificaciones tomaban frecuentemente como base una Harley para recortarla. Para cuando surgió la cultura custom, sus fundadores, William S. Harley y Arthur Davidson que habían arrancado la fábrica en 1901 y pertenecían a otra era, ya habían desaparecido y la compañía se había convertido en una gran corporación, siendo uno de los mayores fabricantes de motos en USA.
Sus modelos, aunque no baratos, se podían encontrar con facilidad en los concesionarios y contaban con una excelente maquinaría. De ahí su difusión para crear choppers. Uno de los modelos más representativos es la Harley-Davidson EL Knucklehead. Los aficionados a las choppers cogían una moto de este tipo y retiraban o cortaban todo lo que no fuese esencial;

Introducida en 1937 fue la primera “Knucklehead”, apodo recibido por la disposición en forma de nudillos de su motor twin con distribución tipo OHV “over head valves”. Este motor se sustituyó en 1947 por los “panheads” pero es el más apreciado por los fanáticos de las Harleys. Cuando se escucha en una película el sonido característico que produce una Harley al acelerar, este es el motor que se oye. El peculiar sonido se debe a la disposición en “V” de los cilindros y la forma del cigüeñal, que impide que los pistones realicen el tiempo de explosión en intervalos equitativos de 360º sino de 315º.
El fabricante no permaneció al margen de las nuevas tendencias en cuanto a choppers y motos inglesas. En 1955 lanzó la Harley-Davidson KHK. Precursora de la Sportster, una KHK era básicamente una “bobber”, es decir, una moto aligerada de detalles, al estilo de las choppers pero creada en la propia fábrica.

La KHK no tuvo una gran acogida y fue sustituida en 1957 por la famosa Sportster, en la que se cambió el motor KH por un OHV “over head valves”, aunque estéticamente vienen a ser lo mismo.

Triumph

Triumph Engineering Co Ltd es el fabricante de motos británico más famoso, muy a la par con Harley-Davidson en lo que a fama se refiere. Fundada en 1885, durante la primera guerra mundial suministró motos al ejercito inglés y se convirtió en uno de los mayores fabricantes del país, produciendo 30.000 unidades al año. Durante la segunda guerra mundial la planta original situada en Coventry quedó destruida y se trasladaron a Meriden, West Midlands in 1942. Al finalizar el conflicto, retomaron la fabricación de varios modelos diseñados por Edward Turner justo antes de la guerra, entre ellos la Triumph Speedtwin de 1937 y el 70% de su producción se exportó a USA.

La Speedtwin costaba 75 libras, tenía un motor de 500cc tipo twin vertical OHV y junto a la Tiger, fue una de las primeras motos con suspensión trasera. La Speedtwin fue todo un éxito de ventas, sentando las bases de los diseños ingleses que vendrían después y prácticamente todos los fabricantes británicos comenzaron a ofrecer modelos de líneas similares y 500cc. El estilo ligero de las Speedtwin, en contraposición a las cargadas Harleys, eran el ideal que perseguían los aficionados a las choppers americanos.
Al poco de relanzar la Speedtwin se relanzó la Triumph Tiger 100, otro modelo anterior a la guerra mundial que perseguía mejorar las prestaciones de la Speedtwin. El “100″ de su nombre hacía referencia a que alcanzaba las 100 millas por hora de velocidad (160 km/h).

La Tiger era en efecto una Speedtwin mejorada, más potente, más ligera, con diversas innovaciones mecánicas y estéticas y más piezas cromadas. Además era una moto que se labró buena reputación en competición gananado carreras.
En 1953, la fama de las Triumph se vió multiplicada al aparecer en la película “The Wild One” de Marlon Brando, donde encarnaba al lider de una banda de moteros. Brando conducía una Triumph Thunderbird;

La Thunderbird era una versión de la Speedtwin adaptada a los gustos americanos, que preferían motos para recorrer las distancias. Se la dotó de un motor de 650cc que había sido diseñado en 1939 para modificar las Speedtwins de competición. Para hacernos una idea de la calidad de las mecánicas de Triumph, cabe decir que ese mismo motor de 1939 retuvo el record de velocidad en motos desde 1955 hasta 1970.
Respecto al aspecto visual, las Thunderbird originales eran de color azul pero el público americano las prefería en color negro y el fabricante respondió. Carenados negros junto a los cromados, cuero negro, botas, Brando conduciendo una Thunderbird… las bases estéticas del motero quedaban sentadas.

Indian

Indian Motocycle Manufacturing Company es la compañía de motos estadounidense más antigua, en su momento fue el mayor fabricante del mundo y en 1940 vendía tantas motos como su principal rival, Harley-Davidson. Además, era el único fabricante que contaba con un modelo tipo cruiser, para recorrer largas distancias, capaz de plantar cara las Knuckleheads. Se trataba de la Indian Chief;

La moto se lanzó en 1922 pero no fue hasta 1940 cuando se le dotó de toda la parafernalia de jefe indio; guardabarros con largos faldones, caras de indios en las luces de posición y la rejilla de la bocina, flecos en el cuero del asiento. El motor de la Chief era un twin de 1200cc tipo flathead. Considerado anticuado frente a los twins OHV de Harley, ofrecía una velocidad punta de 136km/h y 160km/h tuneado.

Sea como fuere tanto las Chiefs como el resto de modelos de Indian tienen tantos incondicionales como su rival. Se dice que la última Chief fue construida en 1949 y que en las siguientes eran en realidad Matchless inglesas ornamentadas con la parafernalia de la Chief. En ese año Indian comenzó a experimentar dificultades económicas que la llevaron a cerrar puertas y cesar toda producción en 1953.
Otro modelo mítico de esta compañía era la Indian Four. Salía al mercado tan pronto como 1929 con una estética completamente adelantada a su tiempo;

La disposición de los escapes de sus 4 cilindros le confiere un aspecto impresionante. Esta era una moto de lujo, muy dificil de vender a principios de los años 30 en plena depresión económica, aunque Indian siguió desarrollando el modelo. La versión de 1929 era perfecta y las continuas modificaciones, como invertir los escapes de los cilindros, no solo empeoraron sus prestaciones, también su aspecto y las ventas se resintieron. En los años 40 se la dotó de faldones y parafernalia como a la Chief pero no hubo manera de levantar el proyecto y se descontinuó en 1943. El modelo de 1930 que se ve en la foto fue subastado por el Sotheby’s de Chicago el 13/9/2000 con un precio de salida de 55.000$ (38.500€).
En 1949, Indian, al igual que Harley después, se hacía eco de la nueva moda de las choppers y convertía uno de sus antiguos modelos, la Scout, en una preciosa bobber, la Indian Scout;

La Scout de 1949 tiene el mismo corte que las motos inglesas y casi se podría decir que es una de las motos más bonitas de este tipo que se han fabricado. Sin embargo, fue esta clase de producto el que llevó a la quiebra a Indian a pesar de que la mecánica contaba con un motor de 440cc capaz de competir con las Triumph y las BSA británicas. Indian llevó a cabo una agresiva campaña de publicidad con estrellas de Hollywood que aparecían conduciendo sus motos pero la respuesta del público fue negativa. El efecto fue el contrario al buscado y estas Indian comenzaron a coger fama de poco fiables. Esto sumado a la devaluación de la libra que hacía más baratas a sus rivales inglesas les llevó a echar el cierre.

Resto de marcas inglesas

Junto a Triumph, en Inglaterra al finalizar la segunda guerra mundial surgieron numerosos fabricantes de motos, tantos, que daba la sensación que cualquiera podía ponerse a fabricar la maquina de sus sueños. Las marcas más importantes son AJS, AMC, Ariel, Bought-Superior, BSA, Matchless, Norton, Royal Enfield, Rudge Works, Sunbeam, Velocette y Vincent. En la foto una Ariel Square Four de 1949;

Una característica común del periodo de entre los años 30 y finales de los 50, es que casi todas, seguían la línea estética de la Triumph Speedtwin de 1937 y en cuanto a aspecto, todos los modelos eran prácticamente idénticos. Muchas de estas marcas se exportaban a USA y el mercado americano demandaba motos tipo Triumph. Las principales diferencias se encontraba en las mecánicas y en la disposición de sus componentes.

Crocker

Albert Crocker, un ex-trabajador de Indian, fundó su propia compañía en Los Angeles, la Crocker Motorcycle Company con una idea en mente; fabricar motos que rebasasen en prestaciones y diseño a cualquier otra marca, Harley-Davidson incluida. El taller estuvo en funcionamiento entre 1936 y 1941 llegandose a fabricar 200 unidades de varios diseños, el más apreciado el modelo Twin de 1936, que a primera vista parece cumplir con la premisa de superar a cualquier Harley;

Crocker trabajó con Paul Bigsby, quien diseñó gran parte de las piezas de aluminio y quien alcanzaría la fama después en el mundo de las guitarras eléctricas cuando inventó el trémolo “Bigsby”. En 1942, en plena guerra mundial, Crocker se vió obligado a vender su fabrica ante la escasez de suministros esenciales para seguir con la producción. Harley-Davidson y Indian se aseguraron tales materias primas al firmar contratos para suministrar motos al ejercito. Crocker consiguió un contrato con Douglas Aircraft para fabricar piezas de avión, negocio que resultó ser más lucrativo que las motos lo cual condujo al cierre del taller.
Las Twin de Crocker, de las que solo se fabricaron 100 unidades, se convirtieron en piezas de coleccionista míticas que alcanzan hoy precios astronómicos. Bonhams & Butterfield subastaron en 2006 una Crocker “Hemi-head” V-Twin de 1937, como la que se ve en la foto, por la que se pagaron 276,500$, unos 190.000€.