miércoles, 27 de enero de 2010

LA HISTORIA DE CYNTHIA


Es demasiado difícil empezar a contar esto. Demasiado.
Quizá no lo haya superado del todo. Aunque lo importante es que todavía estoy acá.
Espero que mi maldita experiencia sirva para algo, aunque sea un poquito.
Yo tenia 10 años, era una nena normal, una mas del montón.
Era feliz, me reía, cantaba y bailaba todo el tiempo. era muy feliz.
Mi familia había sido siempre bastante religiosa y en esa época mi mamá me pedía q vaya a tomar la comunión y la confirmación. yo iba y la verdad la pasaba muy bien, porque jugaba con nenes de mi edad. ya iba hacia tres años y de hecho ya había tomado los dos sacramentos, así q iba por placer esos días, es mas, tanto me agradaba que me había hecho monaguillo, de esos niños que ayudan a los curas en la misa, iba todos los sábados y a veces también los días de semana.
Ese día era un sábado. me acuerdo perfectamente, porque ese día empezó a arruinarse mi destino. yo era una linda nena, de dos trenzas como siempre, inocente.
Estaba en la iglesia en la sacristía, revisando las túnicas. No había lugar mas seguro que la casa de Dios, al menos era lo que había aprendido y adonde mis padres me confiaban.
Estando ahí convivía con el hombre q mas odie en mi vida.
Ese día, ese gentil hombre que había ganado mi afecto y mi confianza, además de la confianza de mis padres y de todos los padres y niños de aquella Iglesia, se acercó a mi, se sentó, y me hizo sentarme en sus rodillas. yo lo hice, porque era una nena sana, confiada, y me encontraba ante el futuro representante de Dios en la tierra. El sacerdote que daría los sacramentos, que ayudaba a las personas, el posible referente de una Iglesia, el que había elegido dedicar su vida a Dios, el que había jurado ser bueno para nosotros, los niños, todas las personas. Ese que debía seguir el mandamiento de Jesús "Dejad que los niños vengan a mi".
El me manoseó mientras jugábamos.
Este hecho se repitió varias veces, y a mi me hacia sentir rara. En mi inocencia de niña sana y buena, creí que era un juego, pero me daban ganas de vomitar, odiaba ese juego, pero el se mostraba tan bueno... tan bueno...ese fue solo el principio... lo peor vino despues... sábado 6 de abril de 2002. como siempre entré a la sacristía a hacer tareas cotidianas. y estaba el. Un seminarista, estudiante de cura.
Me abrazó, me sentó es sus piernas, me toco. pero esta vez no conforme CONTRA MI VOLUNTAD me penetró.
Violentamente y sin piedad. me miraba a los ojos el muy hijo de puta.... en ese momento por una perversión el, un hombre de confianza, me arruino la vida.
Yo pequeñita, sangraba mucho, y el me secó la sangre.
Me pidió con voz dulce que no le cuente a nadie.
Ese día puedo afirmar que fue el peor de mi vida.
Nunca lloré como ese día... y los que vinieron.
No hablé de esto con nadie, me lo guardé para mi.
Lloraba día y noche, pero a escondidas para que mi mama no se entere.
Deje de ir a la iglesia y nunca me preguntaron demasiado el por qué, ya que mi papá era anti religioso y mi mamá creyó que me había dejado influenciar por el.
Con el tiempo el dolor se fue acrecentando día a día sobre todo con el silencio.
Fui cada vez mas antisocial y triste. Demasiado triste. Fui desarrollando en mi al cabo de dos años una enfermedad q me iba consumiendo de a poco. Bulimia.
Vomitaba 2, 3 veces por día, las veces q comía.
Tenia solo 12 años.
Había crecido de golpe, y ya no era físicamente mas esa nena de 10 años, pero en el dolor lo era, y vomitando mitigaba ese sufrimiento.
Mi familia por ese entonces se desmoronaba. Mi papa siempre había estado ausente y mi mama estaba depresiva y no me quería ni ver.
Así, salia todos los fin de semana con mis 14 años a cuestas. Iba a fiestas, tomaba, me emborrachaba.
Hasta que llego el segundo peor día de mi vida... era una fiesta en una casa desconocida. por que fui?? iban unos amigos.
Baile un rato con un chico y después lo deje.
El me volvió a buscar y me dijo que tenia que ir a buscar algo arriba, en el baño, o algo así. yo lo seguí, de nuevo la nena inocente.
Me encerró. quería tener sexo y ante mi negativa decidió violarme.
Otra vez CONTRA MI VOLUNTAD siendo penetrada.
Pero esta vez 4 años después y con un cuerpo desarrollado sexualmente....termino y se fue... y yo quede nuevamente llorando tirada esta vez en una mesa.






Llame por teléfono desesperadamente a un amigo, y me vinieron a buscar. Ese amigo, después novio, del doble de mi edad y medico me ayudo en todo.
Yo no quería que lo sepa mi familia.
Tanto me ayudo, que semanas mas tarde me acompañó a abortar al hijo fruto de esa violación. Luego de esto, me interne de lleno en la bulimia. vomitaba y vomitaba, me cortaba los brazos. Los abusos sexuales arruinaron mi vida, y me llevaron a tomar un frasco de rivotril para suicidarme.
No se como estoy viva. Tal vez porque mi papa me encontró, a que me vio demasiado dormida y llamo al hospital.
Ahí recién pude contarle todo. Solo a el. A mi padre.
Hoy en día, con el brazo con piel reconstruida, y después de todo estoy viva. y ustedes pederastas no me pudieron matar, y ustedes violadores tampoco.
Si me preguntan si los odio, no, me dan lastima. Son pobres tipos que disfrutan del dolor. saben que?? creo ser un ejemplo que por culpa de los abusos uno puede caer e un pozo profundo, pero que puede salir de el.

Y a pesar de todo, intentar día a día superarse. y ser feliz