martes, 26 de enero de 2010

¡¡¿¿¿BOYLOVER???!!! ojo padres¡¡

¿Eres un niño al que le cuesta trabajo relacionarse con los demás, en especial con las niñas? ¿Te sientes solo en este mundo? ¿No tienes amigos? ¿Te gustaría tenerlos? ¿Con frecuencia los demás te traen de bajada y se burlan de ti? No te preocupes, has llegado al lugar ideal. Si esto te define, eres un Boylove. Aquí te comprendemos y te ayudamos a relacionarte.
Así es como esta organización por Internet recibe a sus miembros. Al leer esto, uno podría pensar que se trata de un lugar inofensivo en el cual un niño o un joven podrán encontrar nuevos amigos. PARA NADA.
Boylove es una organización de pedófilos que intentan seducir a niños y jóvenes que suelen sentirse solos, inseguros, ser retraídos, introvertidos o con pocas habilidades sociales. Ése es su perfil de reclutamiento.
A través de caricaturas y un lenguaje ambiguo, intentan lavarle el cerebro al joven, y convencerlo de que con ellos él tiene una identidad, un sentido de pertenencia, un club de amigos, y el derecho a amar y demostrar su afecto a un niño más joven que él.
Quizá pienses, querido lector, que esto sólo pasa en otros países, lejos de ti. Sin embargo, una reconocida psicóloga de adolescentes, asombrada, nos dice que este año lleva tres casos de víctimas de esta organización. Niños de buenas escuelas, con familias estables.
Cito textualmente la descripción de la propia organización: ?Boylove es un fenómeno en todo el mundo que no reconoce límites de sexo, raza, nacionalidad, edad, creencia religiosa o filosofía. Demandamos libertad de sexualidad para los niños y los boylovers. El término Boylove se refiere a un tipo muy especial de relación entre seres humanos de sexo masculino. Como boylovers, preferimos distanciarnos de la discusión que existe hoy en día sobre abuso sexual infantil. No estamos dispuestos a participar en una discusión que ni siquiera toma en cuenta la variedad de relaciones sexuales existentes entre distintos grupos de edad?.
Cito, también, cómo se define un miembro: ?Soy, orgullosamente, un BOYLOVER mexicano que no está solo en el mundo, porque hay muchísimos más como yo; no veo en otro niño un objeto, sino una persona a quien puedo amar porque tengo sentimientos y lucho porque este derecho sea reconocido por nuestra sociedad, que prohíbe a un chico, sólo por su edad, que goce de los placeres que su cuerpo le da por el simple hecho de ser menor de edad??.
Esta organización instruye y anima al niño o joven a demostrar su amor a otro niño menor que él. Le enseñan qué decir, cómo actuar, cómo acercarse, cómo tocar ?cariñosamente? al otro y demás. Una vez que el niño ya realizó lo aprendido, le dicen que alguien mayor que él necesita (pobrecito) expresar su amor a alguien más chico, y que ese alguien tiene que ser él, pues ya también pertenece al club de los boylovers.
A partir de ahí, empieza la recolección de datos personales que el niño, sin la menor idea o malicia, proporciona con facilidad para hacer una cita y conocer al boylover ¡mayor!
Lo preocupante es la manera en la que estos tipejos ?no se merecen llamarse de otra manera?, se explican a ellos mismos y a la sociedad, los ?beneficios? de su organización. Intentan crear una imagen de validez justificada que no tiene límites.
Según ellos y las fotografías que presentan, un boylover puede ser desde un bebé de meses hasta un hombre de 75 años.
Platiquemos con nuestros hijos sobre este tema que está, peligrosamente, más cerca de lo que pensamos.